El divorcio no es fácil, cuando una pareja se casa y tiene hijos su sueño en ese momento es formar una familia feliz y unida para siempre, pero este sueño no siempre se cumple y la separación llega a ser la mejor opción para el bien de todos.

La separación causa en los hijos tristeza, depresión, rabia o enojo, no importa la edad que tengan, siempre se verán afectados por la ruptura.

Cuando una pareja se divorcia puede incurrir en el error de involucrar en la separación una tercera parte inocente, el hijo, lo cual trae consecuencias nefastas para el desarrollo emocional del niño, los progenitores deben dejar a un lado sus frustraciones y recordar que su labor fundamental es proteger a los hijos de conflictos que no le son propios.

 

Cuando la tensión y los problemas de los padres se transmite a los hijos

Se trata de una situación donde los padres intentan ganar uno contra el otro el cariño de su hijo. Es una forma de enfrentamiento en la que cada miembro busca soporte en los hijos, el mal momento que están pasando no les permite ver el grave error que están cometiendo.

Los hijos necesitan de ambos progenitores en la misma medida, para su buen desarrollo emocional y cuando se ven implicados en el malestar de cada uno de sus padres, experimentan una fuerte confusión, ya que quieren y temen en la misma proporción ayudarles.

El temor lo experimenta cuando sienten que ayudando o apoyando a uno de sus padres pierden al otro, pues muchas veces uno de los progenitores insiste en el hecho de que el padre o la madre no cumple con su rol.

Ante esta situación el niño o el joven adolescente, en su medida, busca la manera de asumir ese rol del miembro cuestionado, tratando de convertirse en el protector de la parte que se ha victimizado, rechazando al otro.

En este sentido se comprende que algunas parejas no encuentran o no saben manejar este tipo de conflictos, y al igual que para un problema con la cerradura del casillero acudimos al cerrajero, para una disolución matrimonial con hijos involucrados, es preciso recurrir a un psicólogo especializado en la materia.

¿Cómo proteger a los hijos?

Lo primero que debe tener presente los padres ante un divorcio, es entender que es una situación muy traumática y dolorosa, no solo para ellos sino para sus hijos. A este respecto, una lista de sugerencias para proteger a los hijos de la triangulación en el divorcio:

  1. Deben mantenerlos al margen de sus diferencias y conflictos.
  2. No utilizar a los niños como mensajeros o medio para herir al otro.
  3. Si la ruptura fue a causa de un engaño, no hay necesidad de darle tantos detalles a los niños, colocando al otro en una pésima posición.
  4. Nunca olvidar que ambos son sus padres y ellos los quieren y los necesitan en igual medida.
  5. La clave está en demostrarles su amor incondicional, sin entrar en reproches con el otro progenitor.